Manuel Gutiérrez sosteniendo el bastón de mando junto al socialista Juan Carlos Prieto. / JOsé Vicente Arnelas

Alburquerque ya tiene nuevo alcalde

La exalcaldesa Marisa Murillo, que recibió el abucheo del público del salón de plenos cada vez que mencionaba al exalcalde Vadillo, tiene la intención de impugnar la votación

J. López-Lago
J. LÓPEZ-LAGO

Manuel Gutiérrez Regalado, de 62 años, maestro de profesión y desde hace cinco años técnico de la Diputación de Badajoz en el Centro Integral de Desarrollo de Alburquerque, es desde este mediodía alcalde de esta localidad. Lo ha conseguido a través de la moción de censura que registró su grupo Independiente por Alburquerque, Ipal, junto al grupo socialista el pasado 25 de abril.

Esta mañana se ha auspiciado en un pleno que la alcaldesa derrocada Marisa Murillo, en la actualidad en el grupo no adscrito, ha anunciado que impugnará ante la justicia.

El nuevo alcalde ha sido votado por siete miembros de la Corporación mientras que tres concejales incluida la que ha sido hasta ahora la alcaldesa se ha opuesto a la investidura, una de ellas, Laura Santalla, no ha acudido.

El pleno acaparó la atención de numerosos medio de comunicación y la sala estuvo abarrotada de público.

La sesión apenas ha durado media hora y ha transcurrido en un ambiente a caballo entre la esperanza y la indignación que causaba cada vez que Murillo tomaba la palabra para acusar al nuevo equipo de Gobierno de falta de legitimidad.

Los antecedentes de este golpe de timón en la alcaldía de Alburquerque son un Ayuntamiento en ruinas y un pueblo dividido socialmente.

El impago a los trabajadores municipales desde hace más de un año ha colmado la paciencia de muchos alburquerqueños. Juan Carlos Prieto , del PSOE y nuevo teniente alcalde, cifró en dos millones de euros que se deben a uno 150 trabajadores municipales.

El Partido Popular, que no tiene representación en Alburquerque, también ha estado presente y aunque reconocen que hace falta un cambio de rumbo en la Corporación, su portavoz, Gema Cortés, ha acusado al PSOE de iniciar esta situación cuando arropó a Vadillo bajo sus siglas.

El nombre del exalcalde Ángel Vadillo ha sido invocado varias veces por Marisa Murillo en sus intervenciones provocando varias veces el abucheo de la sala.

Los concejales que acompañaban a la exalcaldesa Murillo y ella misma abandonaron el salón de plenos antes de que el nuevo alcalde jurara el cargo y sostuviera ante las cámaras el bastón de mando de la localidad junto al socialista Juan Carlos Prieto. Ambos han prometido trabajar en equipo pese a perteneces a grupos políticos distintos.

Posteriormente, en un breve discurso institucional, que concluyó con un cerrado aplauso, anunció que llega una nueva forma de hacer política y pidió que todos los vecinos arrimen el hombro puesto que la situación es complicada en el pueblo.

En la entrada del Ayuntamiento ha habido esta mañana varios agentes de la Guardia Civil, una protección solicitada por la ya exalcaldesa Murillo, si bien no ha habido incidentes reseñables hasta el momento.