Alberto Márquez impartiendo una masterclass de corte de jamón

Alberto Márquez: «Estamos logrando salir de la monotonía del embutido del ibérico apostando por productos tan novedosos como la crema de patatera con miel o el salchichón con nueces»

El joven emprendedor alburquerqueño apuesta por la excelencia en el sector del íberico desde la startup Dehesa de Guadarranque

Pablo Cordovilla
PABLO CORDOVILLA

Alberto Márquez Pocostales pertenece a la tercera generación de una familia relacionada con el sector cárnico. Sus inicios profesionales no fueron como carnicero, sino como cortador profesional de jamón, un oficio muy ligado a Alburquerque, no obstante aquí se fundó la Asociación Nacional de Cortadores de Jamón (ANCJ) y la localidad fue sede durante varios años del concurso nacional de cortadores.  Con estos antecedentes, unidos a la fama y tradición de los jamones y embutidos de Alburquerque animaron a Alberto a fundar en abril de 2021 la empresa Dehesa de Guadarranque.

Los productos de Dehesa de Guadarranque han sido noticia en las últimas semanas tras obtener una gran aceptación en las pasadas Jornadas de innovación alimentaria de la Cámara Comercio de Badajoz, en la que la empresa alburquerqueña presentaba como novedades la crema de patatera con miel y el salchichón con nueces.

Alberto Márquez es el gerente de esta iniciativa empresarial que acaba de cumplir por tanto su primer año de vida con el objetivo principal de poner en valor los productos cárnicos ibéricos surgidos de la dehesa extremeña desde una óptica original, maridando los productos artesanales con la innovación. Lo que comenzaba como una empresa de envasado al vacío de jamones y paletas, y de embutidos del cerdo ibérico, se embarca en la actualidad en la búsqueda de nuevas y singulares vías para su expansión.

-¿Cómo surgió esta evolución en la elaboración de productos novedosos?

-En estos últimos meses hemos estado presentes en varias ferias agroalimentarias y congresos, donde vimos que hay demanda de productos que saquen de la rutina al sector, por lo que nos propusimos, por un lado perseverar en lo de antaño y por otro lado y por otro lado conseguir un distintivo con la competencia, alguna forma de conquistar los paladares más exigentes que buscan ser sorprendidos con algo nuevo, evolucionado, pero sin perder la calidad de lo artesano y lo tradicional.

-¿Qué lugares y fechas son las más relevantes en el lanzamiento de estos nuevos productos?

-La crema de patatera con miel y el salchichón con nueces los presentamos el 28 de abril en Badajoz y una semana antes en una cata maridaje de productos de Alburquerque que se llevó a cabo con éxito en restaurante Tegamar. Lo hicimos maridándolos con otros productos alburquerqueños de mucha calidad como son los vinos de Bodega Encina Blanca de alburquerque, los quesos de queseria doña Leonor de Alburquerque, el pan de la Panificadora Virgen de Carrión, o los aceites de oliva de Oliveros. La próxima fecha importante para nosotros será el 19 de mayo, cuando los presentamos en Madrid.

-¿Cuáles son los distintivos de vuestros artículos?

- Principalmente nos marcamos salir de la monotonía del embutido del cerdo iberico encontrando maridajes de iniciativa propia que sorprendan. Hay que hacer muchas pruebas, darle muchas vueltas a la cabeza para llegar a la receta final y con productos beneficiosos para la salud, por eso otro de nuestros distintivos es suprimir los aditivos que son perjudiciales, y nuestra  crema de patatera artesana carece de ellos. Si ya estaban triunfando las patateras propias,  ahora la llevamos a la crema consiguiendo el punto de acidez, de salado y dulzura que perseguimos. La industria  exige un mínimo de aditivos, aunque algunos de nuestros productos, como el chorizo especial barbacoa, carece de ellos, solo lleva aditivos naturales como pimentón, ajo y sal. Es por esto por lo que estamos abriendo un hueco en el mercado.

Por último, tenemos el distintivo de formar parte de la ruta gastronómica del ibérico desde el año pasado, un buen escaparate para nuestro catálogo.

-¿Ha sido difícil abrirse camino en este sector?

- Sí, porque es un sector muy consolidado y que viene de antaño. Sin duda ha ayudado mucho que somos la tercera  generación en el sector cárnico, lo nos ha dado un voto de confianza.

- ¿Abogas por el futuro de la industria agroalimentaria en Alburquerque, y por extensión, en Extremadura?

-Por supuesto, hay que seguir apostando por la industria agroalimentaria porque con la calidad de la materia prima que tenemos, que es excepcional, hay que apostar porque también se procese aquí. Contamos con una una enorme extensión adehesada, tenemos cooperativas de ganados y esperemos que pronto un matadero local y una cooperativa del sector. Todo esto es necesario para que el sector siga creciendo,  algo que también favorece la unión de las partes interesadas.

-¿Cómo se pueden conseguir vuestros productos?

-Nuestro principal punto de venta es a través de las plataformas digitales, también en la plataforma logística Badacuu, aunque tenemos venta directa, servicio a domicilio y tiendas asociadas en varios puntos de la comarca y en Badajoz.

De todos modos, apostamos por el boca a boca, el de las recomendaciones, que se hable bien de nosotros y así hacer nuevos clientes.

-¿Eres optimista de cara al futuro?

-Las expectativas empresariales se están cumpliendo con creces porque el cliente está valorando muy bien nuestros productos, y seguiremos defendiendo y ampliando la lista de productos para posicionarnos aún más, para consolidarnos en el mercado