Panel de la Plaza de España. / Pablo Cordovilla

La Junta declarará Bien de Interés Cultural los carteles de Nitrato de Chile

El de Alburquerque, ubicado en la Plaza de España, se encuentra en buen estado de conservación.

Pablo Cordovilla
PABLO CORDOVILLA

Un total de 21 paneles de azulejos de Nitrato de Chile repartidos por diferentes poblaciones extremeñas serán declarados Bien de Interés Cultural.

En Alburquerque encontramos uno de estos paneles. Se ubica en el edificio de la radio, propiedad del ayuntamiento, en la Plaza de España. Con unas dimensiones de 180 x 220 centímetros se encuentra en buen estado de conservación, aunque el cableado dificulta su completa visión.

El DOE publica en este lunes, 6 de junio, la resolución por la que se incoa expediente para asegurar la protección de estos paneles cerámicos que publicitan el Nitrato de Chile, «que poseen un incuestionable valor patrimonial, artístico e histórico puesto que son exponentes del diseño y la imagen publicitaria española de la década de 1930, así como el reflejo de la sociedad y la economía agraria de ese momento».

El conocido Nitrato de Chile era un abono natural compuesto por nitrato de sodio cuya producción y exportación a Europa desde mediados del siglo XIX fue creciendo hasta monopolizar el mercado mundial en los inicios del siglo XX. «Los paneles cerámicos que publicitan el Nitrato de Chile en distintos pueblos de Extremadura son el reflejo de la España rural, de la economía agraria de una época, aún dominada por el latifundismo y por el intento de recuperación de los derechos de explotación de las tierras comunales», indica la resolución de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte.

«La publicidad del Nitrato de Chile se realizó sobre todo en papel, en forma de octavillas, calendarios o litografías, y sobre diferentes soportes como calendarios, lápices, llaveros, banderines, etc. pero en algunos países como España, Portugal y Gran Bretaña triunfó el formato sobre cerámica. En el caso de España el diseño no fue tan explícito como en la mayoría de los países, aunque no obvió las referencias agrícolas. La icónica imagen del jinete al atardecer usada tanto en paneles de azulejos como en sacos o calendarios españoles fue ideada por un joven estudiante de arquitectura, Adolfo López-Durán Lozano (1902-1988) en torno a 1929. La imagen representada es sencilla y esquemática como corresponde al estilo Art Decó imperante en los años en que fue creada, lanza un mensaje directo al campesino que se ve representado en ella, aunque de forma idílica, puesto que el jinete ha sido interpretado como un gaucho de la pampa argentina. Los paneles cerámicos que anunciaban este abono natural fueron fabricados en Valencia, en la fábrica El Siglo, propiedad de Ramón Piñón Castelló, que permaneció activa entre 1927 y 1937, lo cual permite fechar estas obras entre 1929 y 1937».

Aunque era habitual colocar estos paneles en las entradas o salidas de las localidades, también los encontramos en las plazas junto al Ayuntamiento, como en Valencia del Ventoso, o en inmuebles destacados o hitos del municipio como la plaza de toros de Olivenza o el Convento de la Merced en Trujillo. La publicidad cerámica en Portugal adoptó este mismo diseño español con la leyenda «adubai com Nitrato do Chile», pero de la producción se encargó la fábrica Aleluia en Aveiro. Aún se conservan estos paneles en localidades como Castelo Branco, Évora, Aveiro o Nisa.

La Junta informa que el estado de conservación en el que se encuentran los distintos paneles que aún persisten es desigual. «Su localización en la vía pública los expone a factores climatológicos, al vandalismo y al expolio en mayor medida que otros bienes culturales. Asimismo, su contemporaneidad, su función publicitaria y su ubicación en edificios de titularidad privada, en la mayoría de los casos, también ha influido en la destrucción o pérdida. Localidades como Aliseda, Medellín o Granja de Torrehermosa perdieron estos paneles en los últimos veinte años y en Badajoz fue desmontado en 2007 debido al derribo del inmueble en cuya fachada se ubicaba, pero fue recuperado y restaurado por un coleccionista particular».

La declaración como Bien de Interés Cultural de los paneles cerámicos implica adoptar algunas medidas para garantizar su protección y conservación:  Los propietarios de los paneles cerámicos están obligados a conservarlos, y cualquier intervención que se pretenda llevar a cabo sobre alguno de los paneles requiere la presentación de un proyecto de intervención parasu autorización por la Dirección General de Bibliotecas, Archivos y Patrimonio Cultural.