La oposición desbanca de la alcaldía a Marisa Murillo

Manuel Gutiérrez, de IPAL, con el paoyo del PSOE es el nuevo regidor de Alburquerque tras la moción de censura celebrada este martes

Pablo Cordovilla
PABLO CORDOVILLA

Gracias a la suma de los cuatro votos de su grupo, Independientes por Alburquerque (IPAL) y los tres del PSOE, Manuel Gutiérrez es el nuevo alcalde tras prosperar la moción de censura promovida por los dos grupos de la oposición contra quien ha ostentado la alcaldía en los últimos tres años, Marisa Murillo, en minoría desde el grupo no adscrito, con cinco ediles, tras las sucesivas dimisiones de varios de sus concejales y su expulsión del PSOE.

El cambio de timón se hacía efectivo en la sesión extraordinaria de pleno celebrada al mediodía de este martes, 10 de mayo, en un repleto salón de actos del Ayuntamiento. Al menos hasta las elecciones locales de mayo de 2023, Gutiérrez ejercerá como alcalde, mientras que Juan Carlos Prieto (PSOE) lo hará como primer teniente de alcalde.

El nuevo regidor dijo que ahora comienza una nueva etapa, «una nueva forma de hacer política, donde primará la democracia y la libertad, donde entre aire fresco para que con imaginación, esfuerzo, con el empeño de todos, consigamos enderezar el rumbo, desatascar la crisis, recobrar las relaciones con otras administraciones. Debemos estar todos juntos: asociaciones, empresarios, colectivos y pueblo en general, sin tener en cuenta los colores políticos, para poner en orden este desorden en el año que nos queda hasta las próximas elecciones». Agradeció a quienes han confiado en la moción de censura, «porque piensan que otra forma de hacer política es posible, otro Alburquerque es posible».

Por su parte, Prieto, como portavoz del PSOE señaló que Alburquerque necesita recobrar la convivencia. «Necesitamos que, como en el pasado, cuando convivieron las tres culturas en nuestro pueblo, vuelva la armonía, donde la buena convivencia sea nuestro estandarte». Aseguró que el nuevo equipo de gobierno municipal se preocupará preferentemente de los vecinos, de las infraestructuras y del patrimonio en un Alburquerque de todos y para todos«. De la importancia de este día para la localidad habló Prieto. »Hoy es un día importante, pero no por lo que se deja atrás, sino por el futuro que se nos empieza a dibujar en el horizonte. Han sido días buenos y días malos, han sido días de frustración y días de alegría. Pero si hay algo que guardo, son esas ganas del equipo de cambiar la situación de nuestro pueblo, han sido las ganas de sacar todo adelante. Hoy es el comienzo de una nueva etapa, va a ser difícil, pero para eso entramos en política, para resolver todos los problemas de nuestros vecinos y vecinas«.

Desde el nuevo equipo de gobierno se insistió en la idea de solicitar la colaboración de otras administraciones, «para abordar los problemas de pagos a los empleados municipales, a los que se les adeudan unos dos millones de euros», aseguró Gutiérrez.

Por su parte Murillo tachó de ilegal el pleno, la moción de censura, «un ejercicio de transfuguismo en el que Juna Carlos Prieto regala la alcaldía al grupo menos votado por los vecinos», por lo que van a intentar que se declare nulo el pleno, recurriendo al Juzgado. denunció que esta operación es,«fruto del miedo y la cobardía y nace de la traición a Ángel Vadillo, quien elaboró la lista ganadora de las elecciones. Esto es un fraude, se unen ideologías antagónicas solo para desbancar por intereses personales a Vadillo, aunque sea en contra del pueblo». El público presente dió la espalda a Murillo durante su intervención.

La mesa de edad la conformó el concejal del grupo de gobierno, Juan Cordero, quien presidió la sesión del pleno al ser el miembro de la corporación municipal de mayor edad. Le acompañó el concejal de menor edad, Juan Carlos Prieto.

La ya ex alcaldesa abandonó el pleno, abucheada junto a sus tres concejales presentes, antes de la toma de posesión del cargo por parte de Gutiérrez.

Acuerdo de gobierno

En días pasados se daba a conocer el acuerdo de gobierno suscrito por ambas formaciones donde se aseguraba que los miembros del nuevo equipo de gobierno mantendrán sus actuales puesto de trabajo, por tanto no habrá liberados por lo que ninguno cobrará sueldo de las arcas municipales, mientras que la junta de gobierno estará compuesta por cinco miembros, presidida Manuel Gutiérrez, junto a otros dos ediles de Ipal y dos del PSOE. Además, se expresa el compromiso de encargar una auditoría de cuentas, «para posteriormente poner en marcha un plan de viabilidad económica y financiera, junto un plan de pago y/o aplazamiento de la deuda con la seguridad social y con otras Administraciones y un plan de pago a los empleados municipales» explicó Prieto, quien anunció que iniciarán contactos con otras administraciones, «para dar soluciones a la actual crisis política-institucional y económica-social que sufre el municipio, para recuperar Alburquerque».

Gutiérrez habló de la moción de censura, como una medida «trascendental» para el futuro de Alburquerque. La única opción que nos quedaba al no presentar la dimisión la alcaldesa y porque la paralización total del ayuntamiento lo exigía«. La deuda municipal se estima en unos 15 millones de euros, tres veces el presupuesto municipal, con numerosos impagos a proveedores y a los empleados públicos (hasta 14 nóminas a algunos), mientras que las principales fuentes de financiación están bloqueadas, »lo que afecta a la convivencia ciudadana«. Reconoció que no prometen, »recetas milagrosas ante tal desastre generado durante muchos años«, pero prometen trabajar unidos, IPAL y PSOE, junto al resto del vecindario, »para que entre todos salgamos de esta«. El que será nuevo regidor a partir del próximo martes, aseguró que además de atender las demandas de los vecinos, ocuparán su tiempo en dar respuesta a las muchas reclamaciones judiciales interpuestas contra el consistorio, »y por supuesto en buscar la mejor forma de revertir la caótica situación que padecemos«. Por último, reconoció que la gestión durante el último año de la legislatura dejará de ser personalista como hasta ahora. »Pasaremos a trabajar en equipo y se basará en la eficacia, la austeridad, la imparcialidad y la responsabilidad, como principios básicos del buen gobierno«.

Configuración del nuevo equipo de Gobierno Local.

Concejalías IPAL: Alcalde, Manuel Gutiérrez Regalado. Delegación de Economía y Hacienda, Alicia García. Obras y Servicios, Javier Blásquez. Cultura, Festejos, Educación, Atención a la Infancia y Deportes, Raquel del Pozo.

Concejalías PSOE: Primer teniente de alcalde y Relaciones Institucionales, Juan Carlos Prieto. Servicios sociales y Participación ciudadana, Noelia Pavón. Baldíos, Turismo y Empresas Jesús Martín

Unos minutos antes del pleno, el candidato a la alcaldía local por el PP, Luis Paniagua, acompañado por la vicesecretaria de Comunicación y portavoz provincial del PP, María José Calderón, el presidente comarcal, Francisco Javier Gutiérrez, y la diputada del GPP en la Asamblea de Extremadura, Gema Cortés, se puso a disposición del nuevo equipo de Gobierno «para trabajar por revertir tan complicada situación», mientras que la diputada Cortés, dijo que no se debe olvidar que «quienes ahora van de salvadores son los causantes del todo», en referencia al PSOE.

El contexto que ha propiciado esta operación es un clima social en Alburquerque muy deteriorado por culpa de la situación municipal, con un Ayuntamiento en bancarrota, se estima que tiene una deuda de unos 15 millones de euros que triplica su presupuesto, una enorme deuda con proveedores, con entidades bancarias o con Seguridad Social, empleados municipales a los que se les deben hasta 13 nóminas y una corporación con trece concejales de la que han salido hasta seis de ellos en el último año y medio. Además, este mandato ha estado marcado por la pérdida de confianza del PSOE en la alcaldesa Marisa Murillo, que fue expulsada de su partido en marzo de 2021 y unos meses antes le retiraron sus atribuciones en la Diputación Provincial.

El ayuntamiento de Alburquerque lleva al menos una década sin ser un consistorio tranquilo. En 2012, su alcalde Ángel Vadillo, que llevaba gobernando desde 1995, fue expulsado del PSOE tras ser condenado por obstrucción a la justicia y amenazas. La condena quedó en suspenso porque pidió el indulto. En 2015 volvió a ganar las elecciones, esta vez con ORPO, un partido independiente, al igual que hizo en 1995 y 1999, antes de ingresar en el partido socialista. En 2019 el Gobierno le concedió el indulto solicitado. Le libraba de entrar en prisión, pero le mantenía su inhabilitación política. Así que en las elecciones de ese año, la hasta ahora alcaldesa lideró la candidatura socialista, aunque bajo la sombra de Vadillo. «Este bastón de mando, por justicia democrática, le corresponde a Ángel Vadillo», dijo María Luisa Murillo en su toma de posesión. Vadillo terminó contratado como asesor de la alcaldesa y coordinador del Ayuntamiento mientras que la crisis institucional y económica no ha cesado de crecer.